Desde hace meses con inusitada frecuencia no me deja el cartera cartas tuyas.
Será amnesia del hombre o tal vez las apile en un rincón limpio de su cuarto de soltero solterón y algún día me las traiga cinta rosa todas juntas como un banquete para el olvidado hambriento que puede imaginarse desde ahora una clara catarata de ternuras y recuerdos.