Sobre Onetti: Autores A – Z

Cuando entonces: aparece Magda y Onetti existe

Goran Tocilovac

Cuando en 1979 se publicó Dejemos hablar al viento (novela que recuerdo haber comenzado a leer cerca de medianoche para terminarla con las primeras luces del día), todos los amantes de Onetti temimos lo peor: se cerraba, de una manera espléndida y definitiva, el ciclo narrativo inaugurado varios decenios atrás en una Santa María al borde del agua, y que ahora culminaba con la ciudad imaginaria envuelta en llamas. No nos quedaba más que rendir pleitesía a un pasado glorioso y enterrar al maestro con todos los honores, no en vano dejaba detrás de sí varios hitos de la literatura universal (pienso, suponiendo que tenga que escoger sólo dos, en La vida breve y luego en El astillero).